Sarakanda: tipografía y dislexia
Monday, September 29th, 2008
Aunque en la Universidad a la que asistí no ofrecía una materia específica relacionada con la tipografía, he tenido profesores –en la actualidad colegas– que tanto en el ámbito académico, como en el laboral han sabido transmitir la importancia de la disciplina tipográfica en cuanto parte fundamental del lenguaje escrito, sobre todo en un país bilingüe y con rasgos de disglosia como al que pertenezco.
«El lujo es vulgaridad» canta el Indio Solari, frase muy cercana al concepto enunciado por ¿Como nacen los objetos?, con respecto a los problemas que atañen al diseño, concepto que fue fundamental para la concepción que comencé a construir del oficio por la misma época en que empezaba a preparar mi proyecto final de tesis de grado. Estos factores influyeron en la elección de un tema con fuerte contenido social, centrado en la función.
Así fue como inicié el proyecto Sarakanda. Se trata de una tipografía para niños y niñas con dislexia, una afección con prevalencia del 10% en la población escolar del país. Actualmente, Sarakanda se halla en medio de un –largo– proceso de corrección y ajustes, y ya en ella es posible encontrar algunos avances con respecto a la versión original presentada como tesis. Sin embargo, como la construcción de su estado ideal aún no es definitiva, me gustaría centrarme a seguir en una presentación breve de la primera parte del proyecto y en la explicación básica del funcionamiento de esta fuente. (more…)
Kure alcancía customizado
Tuesday, September 23rd, 2008
La afición en este país por los cochinos sería comparable a la que tienen los rusos por los perros antitanque, solo que ellos no almuerzan el objeto de su devoción. O sea: comemos chancho asado o al horno, kure akãngue yvyguy, costillita de cerdo y/o chicharõ trenzado; cuando un centrofodward chuta de manera muy leve decimos que da un kure patada; si la comida no es apetecible hay quien dice que ni kure ndo’uséi; un individuo lo suficientemente desagradable puede ganarse el marcante de kure vómito y –en cambio– si algo funciona como debe es «de ley kure bota»; una de las posturas más modestas del kamasutra es denominada posición kure mano (y de las más atrevidas, el kure jo’o); en San Juan ára la mayor atracción después del toro candil –compitiendo cabeza a cabeza con la pelota tata– suele ser el kure syi. Y, por supuesto, guardamos nuestros monedas en alcancías con forma de chancho, ataviados con la casaca del club de nuestros amores. Pero resulta que Noelia Pérez, publicista y directora de arte, dió una vuelta de tuerca al dispositivo en que los paraguayos depositamos desde hace años nuestras monedas. (more…)
